• septiembre 15, 2019

Esta es la alternativa más sencilla y ecológica a las pajitas de plástico

LA GULATECA

En la guerra al plástico que, por suerte, el mundo de la cocina y hostelería parece haber lanzado últimamente, hay muchos enemigos a batir, pero las pajitas ocupan un lugar destacado. No es extraño, teniendo en cuenta las escandalosas cifras que mueven, con millones de unidades que, tras un uso, acaban en la basura cada día.

Desde hace un tiempo, las alternativas han comenzado a verse en bares y hogares. Desde pajitas de papel o cartón -que parecen no convencer porque se reblandecen muy rápido- a algunas metálicas que permiten reutilizarse tras lavarlas, o incluso algunas comestibles, que pueden formar parte del propio cóctel o bebida si hablamos de un bar.

Pero un par de compañías -una inglesa y otra estadounidense- han tenido una idea bastante ingeniosa a la hora de proponer una solución alternativa a estas cañitas de plástico: utilizar pasta. Concretamente los bucatini, similares a los espaguetis, pero más gruesos y -aquí viene la gracia- con un agujero en su interior.

Es decir, una especie de pajita hecha de pasta que cumple perfectamente con los requisitos: no son de plástico, pueden reciclarse o compostarse, e incluso algunos defienden que pueden cocinarse sin problemas, puesto que si solo se sumergen un rato en una bebida fría no absorbe apenas sabor.

Esa parte está por ver, pero una cosa está clara: se trata de una solución muy sencilla, económica y al alcance de cualquiera. Tan sencillo como pasarse por una tienda especializada en productos italianos y ahí tendremos nuestro paquete de bucatini o pajitas.

No obstante, estas dos compañías aseguran usar una receta especial con un grosor mayor para evitar que la pasta se reblandezca en contacto con la bebida. Las inglesas de Stroodles se pueden adquirir por unos 4 euros la docena.

Como referencia, un kilo de esta pasta de origen siciliano raramente pasará de los 5 euros. Y contiene, claro, bastante más que 12, ejem, pajitas. Por si alguien quiere hacer el experimento en casa.

Eso sí, aunque parece una solución bastante apañada, estamos ante las primeras pajitas del mundo con gluten, y eso seguro que a más de uno no le gusta.

Fuente..

LEER ANTERIOR

Un hombre fallecido vive su “última aventura” en una botella lanzada al mar

LEER SIGUIENTE

¿Por qué temen los bancos la decisión de la UE sobre el índice hipotecario IRPH?

DEJAR UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.